jueves, 6 de mayo de 2010

CuEnTo ''El día del Carabinero''

Aquella mañana en la escuela, todos comentaban algo que al parecer, era delicado.
Pedro y María, como era habitual en ellos, llegaron muy temprano y se acercaron a un grupo de alumnos que se encontraba en la biblioteca.
- ¿Qué sucede? Preguntó Pedro.
- La profesora nos ha dado una tarea acerca del Día del Carabinero y la estamos terminando. Contestó una de ellas.
- Nosotros la vamos a entregar mañana cuando vence el plazo, ya que nos falta un poquito. Dijo María.
- ¿Cómo vamos a hacer la tarea María? Preguntó Pedro.
- Aún no lo sé Pedro. Contestó María.
Pedro y María salieron al patio de la escuela y se encontraron con otros alumnos que estaban haciendo su tarea.
- Hola ¿Cómo están? Preguntó uno de ellos.
- Bien, pero un poco preocupado porque no sabemos cómo hacer la tarea. Contestó Pedro.
- No te preocupes más Pedro. Dijo María al momento que lo tomaba de un brazo y lo sacaba hacia un lado.
- ¿Qué te propones? Preguntó Pedro intrigado.
- Lo de siempre, llamemos a nuestro amigos huasitos y te aseguro que ellos nos ayudarán. Contestó María.
- Buena idea.
Prontamente Pedro y María salieron en busca de sus amigos huasitos y luego de un rato, los encontraron jugando en la plaza del pueblo.
- Hola amigos. Saludaron Pedro y María.
- Hola. contestaron los huasitos. ¿Qué tarea tienen que hacer ahora? Terminó.
- Tenemos que hacer un trabajo para el Día del Carabinero y por jugar más de la cuenta, ahora estamos atrasados. Contestó Pedro avergonzado.
- Muy bien, les vamos a ayudar, pero la próxima vez tienen que ser más responsables. Dijo la Huasita.
- Lo prometemos. Contestaron Pedro y María.
- Muy bien, vamos a conocer la historia de un estudiante a quien no le gustaba hacer sus tareas. Observen lo que pasó. Dijo la Huasita.
- Vamos. Contestaron Pedro y María.
- Muy bien, suban a la nube que viajaremos muy cerca para conocer esta historia. Dijo el Huasito.
Y rápidamente la nube comenzó a elevarse y comenzaron a recorrer la ciudad.
Su profesora le dio una tarea para hacerla en grupo, pero este amigo llamado Juan, no quiso cumplir con su parte y primero se fue al centro de la ciudad recorriendo sus calles, haciendo que el tiempo pasara para no hacer su parte de la tarea.
- Aquí no me van a pillar y mis compañeros se van a ver en la obligación de hacer mi parte de la tarea. Penso Juan.
Cada vez, Juan se adentraba más y más en el bosque sonriendo porque él no haría la tarea y sus amigos la harían por él.
Estaba buscando el camino de regreso, cuando se percató que todo había cambiado, no sabía donde estaba y comenzó a preocuparse.
Encontró en su camino a un campesino acompañado de un perro y le consultó por el camino que lo llevaría a la ciudad nuevamente. Este le indicó el camino a seguir y partió contento rumbo a su casa.
Pero todo fue inútil, no encontraba el camino. Fue en ese momento en que se dio cuenta que estaba perdido.
Ante tal relato de los Huasitos, Pedro y María comenzaron a mirarse con vergüenza, ya ellos por jugar no habían cumplido con su tarea y la habían dejado para cuando justo venciera el plazo.
- ¿Y qué le pasó? Consultó Pedro intrigado.
- Cálmate Pedro, ya lo sabrás. Contestó la Huasita.
Continuó Juan buscando el camino de regreso y recurrió a todos sus conocimientos de orientación, tratando de ubicar el norte, el sur o cualquier indicio que marcara el camino de regreso a casa, pero todo era inútil.
- ¿Y sus padres no lo buscaron? Preguntó María.
- Si María, cuando notaron que Juan no llegaba a la hora habitual se desesperaron y llamaron a los Carabineros. Contesto el Huasito.
- ¿Para que se lo llevaran preso? Preguntó Pedro.
- No Pedro, para que le ayudaran a buscarlo. Contestó la Huasita.
- ¿Y lo ayudaron? Dijo María.
- De inmediato comenzó la búsqueda de Juan. Los Carabineros son amigos de los niños y ellos muy preocupados, fueron en su búsqueda. Contestó el Huasito.
- ¿Y su mamá estaba preocupada? Preguntó Pedro.
- No solo preocupada Pedro, también estaba muy triste. Contestó la Huasita.
- Así es Pedro, de inmediato ella fue consultando por las calles de la ciudad a la gente si habían visto a su hijo. Agregó el Huasito.
De inmediato los Carabineros comenzaron a buscarlo por todos los lugares en que ellos pensaban que podía estar Juan, pero los esfuerzos eran inútiles y Juan no aparecía.
Cayó la noche y Juan cayó rendido por el cansancio, el hambre y el sueño.
Buscó un lugar donde abrigarse y rendido cayó en un profundo sueño pensando en su mamá y en el error que había cometido.

Juan dormía profundamente sobre la hierba, cuando uno de los Carabineros que recorría el bosque en su busca lo encontró.
Con mucho cuidado lo tomó entre sus brazos y lo llevó a su casa, donde muy preocupados y tristes esperaban sus padres, quienes al verlo se pusieron muy felices.
Acompañando al Carabinero, los padres dejaron a Juan durmiendo plácidamente en su cama, quedando éste de volver al día siguiente a saber como había amanecido de su aventura.
Fiel al cumplimiento de su palabra, el Carabinero fue a la casa de Juan y conversó con él, especialmente acerca de los peligros que significa ingresar a un bosque sin conocerlo.
Juan avergonzado, prometió jamás volver a faltar a sus deberes escolares y agradeció al Carabinero por su amabilidad.
- Yo… lo siento mucho. Dijo Pedro avergonzado, prometo que nunca más dejaré de hacer mis tareas. Concluyó.
- Y yo. Musitó igual de avergonzada, María.
- Muy bien niños, ahí tienen una historia para su tarea, espero que hayan aprendido la lección. Dijo el Huasito al momento que se alejaba en su nube acompañado de su eterna amiga Huasita.

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